La feria, lo mismo de siempre

Hace unos años solía ir a la feria del libro con una mezcla de emoción y curiosidad. Paseaba por los stands de las editoriales sin importar los tumultos y terminaba llevándome más de un libro bajo el brazo. Era, por decirlo así, un buen plan de sábado en la tarde. Pero con el tiempo la cosa empezó a perder gracia: siempre los mismos stands en los mismos lugares; los escritores firmando libros y las colas para verlos y tocarlos, como si fueran unas estrellas; el gentío insoportable que no deja caminar y la plaza de comidas sin una silla libre.

Para quienes nos gusta visitar librerías con cierta frecuencia la feria del libro no tiene mucha gracia; al final, no es más que una enorme venta de garaje con pocos atractivos extra. Porque no nos digamos mentiras: lo del país invitado es casi siempre un chorro de babas y hay salones (como el de caricatura) que son simple y puro relleno. La ventaja de las pequeñas librerías es que casi siempre están vacías y uno puede mirar a su antojo y sin afán; en la feria, en cambio, la gente se aglutina de manera desesperada como si a la vuelta de la esquina no hubiera una tienda de libros.

Ni siquiera los invitados (¿hay invitados?) o los lanzamientos de este año llaman la atención. Lo peor de todo es que, por lo general, la gente suele ir a la feria sólo por cumplir con la tarea; no digo que todos, pero supongo que muchos de los libros que allí se compran se quedan adornando más de una biblioteca.

No sé, ya no tiene gracia. Para ser sincero a mí me da pereza ir. Prefiero quedarme en la casa con un buen libro.

5 comentarios:

Martín Franco dijo...

O un aguardiente.

Juanito Efectivo dijo...

Tal vez pase lo mismo que con esas ferias eróticas, que no calientan nada.

Martín Franco dijo...

Es cierto: y en Manizales que querían prohibir expoerótica. Le hubieran hecho caso a Monseñor. O a Pablo Felipe, cuando criticaba la Feria del libro.

Lalu dijo...

Yo nunca he ido a expoerótica.

La feria del libro en Medellín es mucho más chiquita que en Bogotá, pero igual es una buena excusa pa hacer algo distinto un sábado.

El año pasado fui y con 20 mil pesos me compré 3 libros usados mu bacanos.

Esteban Dublín dijo...

Hombre, Martín, pues qué lástima porque yo estoy lanzando mi libro en La Feria. Y precisamente, en el estand de caricatura. Si te animas... (Estand 524).