Dos hombres

UNO. Hace más de veinte años que mi abuelo se jubiló de su puesto en el banco y desde entonces todos los días se levanta, se organiza y se pone corbata. No importa que no vaya a salir a ningún lado; cada mañana, después de desayunar y leer el periódico, se viste con camisa, chaleco y saco. Yo, en cambio, ni siquiera sé hacerme el nudo; el único vestido que tenía –que compré para el grado del colegio, me sirvió para unas cuantas fiestas y se recicló para el de la universidad–, lo dejé colgado en el clóset de la que fue mi casa en Málaga porque no cabía en la maleta. Esta mañana, cuando iba para el trabajo, me encontré con mi abuelo; lo saludé eufórico, cruzamos un par de palabras y luego cada uno siguió su camino. Iba, como siempre, vestido de manera impecable.

DOS. De vez en cuando me da por sacar de la biblioteca el libro que escribió mi otro abuelo. Son dos tomos y ambos llevan el mismo título: Antes del olvido. Los dos están escritos a máquina, por una sola cara, y tienen en la portada una foto del abuelo caminando por una calle de Manizales. Lleva un vestido elegante, sin corbata, zapatos lustrados y un bastón. Está bien peinado; se ve joven. El primero, que cuenta su infancia, es rojo; el segundo, amarillo, narra su vida adulta. Él mismo mandó a hacer los ejemplares y los repartió entre la familia, quizás como una forma de intentar que su recuerdo perdure un poco, sólo un poco más entre nosotros, cuando se haya ido.

4 comentarios:

Ana dijo...

Mi abuelo tenía colección de corbatas... también se vestía impecable y primer día que decidió no levantarse para irse a la oficina (no sé a qué) pensé: ahora sí se va a morir...

Una vez me regañó que porque estaba comiendo de gula y le contesté que gula también era tener esa cantidad de corbatas sin necesidad... oh furia! no sé para qué peleaba yo por esas cosas...

Ana dijo...

y EL primer día... ups!

taranto dijo...

Como igualmente nos iremos NOSOTROS... dejando una huella con ENTRADAS buenas, como la que hoy has hecho.

Martín Franco dijo...

Hombre, Taranto, muchas gracias.