Muladar político

Yo lo dudé hasta el último minuto, hasta que estuve en el cubículo con el tarjetón y vi a los dos candidatos, tan cerca el uno del otro: arriba, Vargas Lleras; abajo, Mockus. Dudé del profesor –que había sido mi candidato– porque aunque sé que representa el cambio, que es honesto y pretende combatir la cultura del “todo vale”, sus constantes salidas en falso y su falta de claridad para expresar las ideas, me hicieron pensarlo dos veces. Al final la consistencia de Vargas Lleras, su programa estructurado y su convicción, me hicieron inclinarme hacia ese lado*. Voté por él. Lo hice, sí, a pesar del temor a que Santos ganara en la primera vuelta.

No quería hablar de política pero es inevitable. Así que qué más da. Ya metidos en el fango debo decir que las consignas de los mockusistas en internet también me hastiaron; durante varios meses Facebook fue el paraíso de la propaganda política, el lugar para convencernos de que el candidato verde era la solución a los problemas de Colombia. Fue curioso, pero sus seguidores terminaron haciendo lo mismo que tanto le han criticado a los uribistas: buscando un mesías. Me sorprendió ver periodistas despojados de objetividad, apasionados, enceguecidos; decenas de personas que, después del resultado del domingo, se dedicaron a hablar pestes de los que no pensaron como ellos.

Y no, no defiendo al candidato que seguramente será presidente. De hecho, todo en su campaña me parece terrible: las picardías, la maquinaria, el todo vale, el hecho de que el fin justifique los medios. Seguramente será un presidente nefasto para el país y por eso, aunque veo lejana su victoria, voy a votar por Mockus en la segunda vuelta. Aun así, no puedo dejar de pensar en que hay dos grandes derrotados en todo esto: las encuestas, que resultaron totalmente erradas; y –aunque a muchos les duela–, la falsa ilusión de ola verde que crearon algunos medios, columnistas y, sobre todo, las redes sociales. Muchos desconocieron que el verdadero electorado está afuera y que aún son pocos los que en Colombia se pueden dar el lujo de tener acceso a la red.

Lo único bueno de todo esto es que, al menos dentro de tres semanas, internet dejará de ser un muladar político.

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Ver acá, acá y acá.

11 comentarios:

CarolinaVK dijo...

Estoy completamente de acuerdo con todo lo que dices.

Yo sí voté por Mockus, pero cada vez tengo más dudas. No votaría por Santos ni a bala, pero tampoco me convence el verde. No sé, desde ayer siento que no quiere ser presidente, que nunca ha querido, que sí quiere ese país que propone, pero que no quiere ser él quien lo lidere. A Mockus se lo llevó la ola verde.

Martín Franco dijo...

Yo pienso algo parecido, Carolina. Ahora no faltará el que nos tilde de "Santistas" (nada más falso) por no ser mockusistas fervorosos y le diga al resto, como escribió uno de mis contactos ayer en Facebook: "No puedo vivir con siete millones de imbéciles". Terrible, deberían leer esta columna de Daniel Pacheco en El Espectador. Muy sensata:

http://elespectador.com/columna-206209-malos-perdedores

yacasinosoynadie dijo...

a Lleras no le perdono las alianzas paramilitares, y la constante corrupción al interior de su partido. Es el que mejor hizo la tarea, tiene un programa decente, pero esos constantes escándalos de parapolitica me dan la idea de un Uribe más regañón... Y a eso es a lo que más miedo le tengo.

Yo voté por Mockus, porque sus salidas en falso no fueron graves, fueron infladas por los medios y por el astuto JJ Rendon, el mismo Mockus se encargó que que esas trampillas lo jodieran, no tenia porque rectificar sobre su ateismo, no tenía porque rectificar que extraditaría a Uribe cuando lo que dijo es que "si la constitución se lo exijía lo haría"... y etc etc etc...

Estoy de acuerdo con Carolina, parece que Mockus la cagara aposta porque teme ser presidente. Lo triste es que si perdemos va a ser por culpa propia...

Estoy de acuerdo con el fanatismo, a mi me parece un buen candidato, pero no un mesias, como pasa con tantas personas... abrazo grande Martin...

Martín Franco dijo...

Yo, por el contrario, creo que sus salidas en falso sí fueron graves (o, al menos, lo perjudicaron muchísimo): lo del ateísmo me vale huevo, pero eso en una nación católica le quitó votos. Lo de los médicos, lo de la extradición de Uribe, lo de la admiración a Chávez... mucha embarrada, Yacasi. Échele ojo a estos dos artículos de La silla vacía: el primero, de Apeláez (machete), creo que da en el blanco del asunto:

1. http://www.lasillavacia.com/elblogueo/apelaez/15066/vale-tudo

2. ¿Qué pasó con la ola verde?: http://www.lasillavacia.com/historia/15107

Un abrazo.

Ángela Cuartas dijo...

No, no hay que subestimar la ola verde. Ese es el mayor error que se puede cometer. Es verdad que no representó las demandas de una gran cantidad de colombianos, que le faltó visión en eso: en que por fuera Internet está el grueso de los votantes. Y eso fue muy muy grave. Pero, por dios, son 3 millones de votos que quieren el primer presidente verdaderamente demócrata y transparente (sin contar con los de otros partidos que van por el mismo camino).
Lo que nos estamos jugando acá es eso y nada más. Es algo básico y fundamental. Es muy probable que no gane Mockus, pero la ola verde es un movimiento real, que empezó y lo recuerdo bien, cuando Carlos Gaviria se lanzó hace cuatro años. Es un movimiento en el que los jóvenes se están dando cuenta de la importancia de su papel en la democracia, de la importancia de la acción individual en la construcción colectiva, y se tiene que seguir fortaleciendo, no podemos subestimarla sino ayudar a fortalecerla con críticas, trabajo y conciencia.

Ángela Cuartas dijo...

O, mejor dicho, como leí por ahí: esto es un proceso de toma de conciencia, las elecciones son solo un entretenimiento más.
Creo que las elecciones son importantes, ¡faltaba más!, pero creo que el tema de fondo es ese proceso de toma de conciencia que sí está sucediendo y que tenemos que seguir fortaleciendo.
Es verdad que muchos verdes se entusiasmaron a un punto ridículo, pero eso es normal. Lo que yo más valoro es que Mockus no se deje poner ese papel de mesías, que aterrice a sus votantes, que no les deje gritar: salve usted la patria y les diga: no, salvemos todos la patria!! Es esa nueva conciencia la que representa la ola verde. Y es real.

Ángela Cuartas dijo...

Aclaro, digo que es normal lo del mesianismo no porque me parezca inteligente o bueno o aceptable. Me parece que es de esperarse en un país tan en pañales políticamente y tan golpeado por políticos tradicionales. El entusiasmo es algo difícil de controlar. Pero, como les digo, eso es precisamente lo que está cambiando. Los mismos verdes discuten entre sí, se regañan por atacar al oponente sin verdaderos argumentos, por buscar mesías, por no entender de qué se trata esto. No es negro o blanco, no se puede meter a todos los verdes en un mismo costal. De hecho, los verdes somos todos los que queremos un gobierno decente, que rechace en actos la corrupción y el todo vale. Es triste, pero los colombianos apenas estamos eligiendo eso, y todos deberíamos unirnos para lograrlo, para pasar de prekinder a kinder. Juro que es mi último comentario.

Martín Franco dijo...

No, no hay que subestimarla: tres millones de votos es una cifra considerable, y más si tenemos en cuenta que se hizo sin maquinaria. Pero eso es ver el vaso medio lleno (que tampoco está mal); si se mira medio vacío, en cambio, la cosa es a otro precio: decenas de entusiastas lo dieron por ganador en la primera vuelta y ya sabemos lo que pasó. En todo caso entiendo todos tus argumentos, Ángela, y también los comparto; lo que no sé, ahora que lo pienso bien, es si Antanas Mockus sea el hombre indicado para materializar ese entusiasmo. Lo confieso: me gusta más, muchísimo más, el resto de su equipo que él como candidato.

Ángela Cuartas dijo...

Y eso está perfecto. Ya es hora de construir partidos de verdad, si queremos una ola verde seria, entonces tenemos que votar por equipos y no por personajes. Si algo tiene bueno Mockus es esa conciencia de que él es un equipo, no un superhéroe. Y sí, prefiero ver el vaso medio lleno porque como dice Gerrit, la desconfianza es una profecía autocumplida.

Ángela Cuartas dijo...

De hecho, Martín, yo también estoy en franco desacuerdo con Mockus en muchos puntos. Lo que me importa es que sé que con él no estamos jugando de mentiritas a la democracia, que cuando él dice "argumento va argumento viene", lo dice porque lo cree. Y es la primera vez que tenemos la oportunidad de elegir un presidente que cree verdaderamente en lo que dice, que no nos engaña. Eso es histórico, hay que valorarlo y valorar la ola verde que lo reconoce y lucha por eso. Porque, aunque no sea evidente ni suficientemente fuerte, el partido verde también está trabajando por fuera de Internet.

Guille ZL dijo...

Por las características e importancia de estas elecciones, los de fuera hemos seguido un poco las elecciones en Colombia. Sólo me gustaría decir que ojalá en México tuviéramos a un Mockus y a esa ola verde. Lo peor de todo es que el PRI está regresando por sus fueros (literalmente) y con fuerza. Terrible.