¿Lo tenía todo?

“Nada indicaba el destino que tendría Lina Marulanda, quien parecía tenerlo todo para ser feliz”. La frase es de la revista Semana, pero, por supuesto, no es el único medio que la tiene: ahí está, con otras palabras y en diferente orden, la misma idea en El Espectador: “Nadie comprende aún por qué esta paisa, que aparentemente tenía todo lo que alguien puede desear (belleza, reconocimiento, talento), decidió tomar una decisión tan drástica”. Y lo mismo, seguro, seguirán escribiendo durante mucho tiempo los demás: ¿por qué se mató si lo tenía “todo”?

Más allá de los homenajes que se han escrito –algunos predecibles y cargados de un sentimentalismo más bien obvio–, y de las razones que haya tenido la modelo para tomar la decisión de suicidarse, resulta extraño que los medios escriban una y otra vez esa frase. Raro porque aún no parecen haber visto el problema, a pesar de que está al frente de sus ojos: la falla radica, precisamente, en “tenerlo todo”. (El todo, eso sí, entendido como nos lo vende esta sociedad rapaz: dinero, fama y belleza).

Ya lo dijo hace tiempo Estanislao Zuleta en ese ensayo imprescindible que es el Elogio de la dificultad: “nuestra desgracia no está tanto en la frustración de nuestros deseos, como en la forma misma de desear. Deseamos mal”. Estamos enseñados (¿obligados?) a ser siempre los mejores, los más bonitos, los más inteligentes, los más, los más, los más, sin tener en cuenta que esa presión silenciosa nos lleva a cualquier parte menos a la tal felicidad.

“El alma es la vanidad y el placer del cuerpo, mientras goza de buena salud, pero también es el deseo de salir de él, en cuanto se pone enfermo o las cosas salen mal”, escribe Céline en Viaje al fin de la noche. Curioso: deseo de salir del cuerpo, de la realidad, entre otras cosas por “tenerlo todo”. Quizás eso le pasó a Lina, no lo sé. Nadie lo sabe. Por eso a veces lo mejor es saber dejar de lado las más altas aspiraciones. En este caso, claro, la de tenerlo todo.

5 comentarios:

JuanDavidVelez dijo...

Impresionante la foto que escogiste Martin.

Estoy de acuerdo con vos, eso de "lo tenia todo" es vulgar en este caso, es de una simpleza que a mi me parece insultante, dan ganas de decirles "HIJUEPUTA, ESOS SON LOS PRINCIPALES MEDIOS DE NUESTRO PAIS, POR FAVOR PIENSEN 10 MINUTOS ANTES DE ESCRIBIR".

Me dio mucho pesar la muerte de esa muchacha. Que pesar.

JuanDavidVelez dijo...

Martin, como usted es puro carranguero, puro dariogomez, acá le enlazo la canción más tesa del mundo acerca del suicidio, habla de un man que se tiro del hotel capilla del mar en Cartagena.

Entiendo que al man de la cancion se le había suicidado la novia hacia poquito. "no supo como pagarle a su mujer".

Slam dance

Una vez ví esa cancion tocada en concierto, el cantante dijo "dedicada al espiritu de pachely".

Martín Franco dijo...

La foto es la que salió en El Espectador, don Juandaví. Y está buena la canción, no había oído ese grupo.

Extranjera dijo...

Este post me dio en el alma.
Abrazos!

Mario García H dijo...

Buen texto. No sólo es el morbo rancio y radical de los medios sino también las decenas de mensajes -aún peores a mi juicio- acerca del gran problema de Lina: "Que no había encontrado a Dios" [..]

Cuando uno replica a sendos cretinos que dejen su fundamentalismo religioso a un lado y que respeten la vida de la difunta y su familia, dejan ver su "caridad cristiana" con los más disparatados intentos de ofensa o aludiendo ellos mismos a una supuesta ofensa por parte ajena.

Al final olvidan el tema, el problema es de ellos, sólo se trata de yo, yo, yo; jamás de la cuestión de la que hablan. Mucho más si se trata de la vida de otra persona: Atea, marica, bulímica, deforme, de derecha o izquierda.