Diesel con durazno (fragmento)

"Blasfemia iba por el carril tres. LSD por el cuatro. Púrpura Profunda por el uno. Cuando dieron la largada Marciana fue hasta la primera fila y luego saltó a la arena. Max pensó que iba a alimentar a alguna paloma que había por allí. Una vez en la arena se puso a cantar las canciones que le cantaba todas las tardes a Blasfemia en la pesebrera. El caballo vaciló un instante, dos instantes, tres instantes, cada instante y se devolvió hacia esa corriente caliente hacia esa voz ronca que desde la arena desarrollaba cielos de mermelada it was twenty years ago today Sgt. Pepper thaught tha band to play they've been going in an out of style I don't really want to stop the show uuuhhhh. Blasfemia llegó hasta donde estaba Marciana y ella le pidió a gritos al público que le tomaran una fotografía urgentemente. Luego se subió al caballo, que había tumbado al jinete, y se fue al galope mientras se quitaba toda su ropa. Encima de Blasfemia se sintió inmortal. Sintió que el aire olía a brandy, que Dios había regado brandy con begonias sobre las nubes, sobre los árboles, sobre su cuerpo lleno de pecas. A los pocos minutos la policía llegó y se la llevó. Max desde las graderías aplaudía en medio de la confusión de la gente. En todo caso pensaba que Marciana había ido detrás de una paloma".

Los días olían a Diesel con durazno
Opio en las nubes
Rafael Chaparro Madiedo

3 comentarios:

yacasinosoynadie dijo...

que gran libro este... que polémico... hay tanta gente que lo odia y yo lo amo tanto... que lindo personaje Max, que increíble Sven... quisiera ahogarme en salsa de tomate trip trip trip...

Lalu dijo...

Yo no sè què se hizo el mìo y la historia de còmo llegò a mis manos es muy bonita, me da pesar que ya no estè.

La parte que màs me gusta es la de los urupanes

Martín Franco dijo...

¿Y no te animas a contar la historia, Lalu?