Donde viven los monstruos

Max es un niño travieso, cansón y caprichoso, de esos a los que provoca darle una pela. Una noche, luego de una pelea con su madre, Max huye de casa y se embarca en un viaje imaginario a una isla habitada por monstruos.

En ese curioso lugar Max descubre una serie de personajes que, emocionados por su llegada, deciden proclamarlo rey. Su misión parece sencilla, y más para un niño de nueve años: unir y hacer felices a sus nuevos súbditos. Pero a medida que pasa el tiempo, Max se da cuenta de que no todas sus decisiones son correctas y de que, al mejor estilo humano, los monstruos están llenos de virtudes y defectos: envidias, miedos, frustraciones, alegrías, tristezas, celos y dolor.

La adaptación del clásico infantil “Where the wild things are”, escrito en 1963 por el estadounidense Maurice Sendak, no es una película infantil sino, como lo dijo el director Spike Jonze, una cinta sobre la infancia. Imposible no estremecerse con Carol, el monstruo de boca ancha y cuernos en la cabeza que, desde el primer momento, se convierte en el confidente de Max. Donde viven los monstruos –que por alguna razón iba a ser estrenada en enero pero se pospuso–, es una bonita metáfora sobre lo complejas que resultan las relaciones humanas y, sobre todo, una oda justa a la infancia.

2 comentarios:

Mónica Palacios dijo...

Estoy esperando con ansias esa película desde el año pasado. El libro infantil era uno de los favoritos de mi esposo (que es anglo) cuando era niño y se lo lee a nuestro hijo desde que nació. Pero además de que Spike Jonze me parece un director sorprendente, últimamente ando muy entusiasmada con Dave Eggers, el escritor del guión. De un lado, es ya sorprendente que haya logrado hacer un guión de ¿cuánto?, ¿90 minutos?, a partir de un libro de 20 páginas --sólo 10 son de texto y el texto más largo es de 3 líneas--, y también transformó el texto en novela The Wild Things. El tipo además es el editor de una serie de publicaciones anuales que se llama The Best American NonRequired Readings, y tiene una editorial que publica los trabajos de unos talleres de literatura para jóvenes, de los que he leído muy buenos cuentos. Acabo de terminar también una de sus novelas y el tipo, definitivamente, escribe delicioso.
Pero volviendo a la película, me gusta mucho el trabajo que hizo el director con los monstruos y la atmósfera es muy cercana a la del libro que, como dije, es 85% imagen. Qué buena recomendación.

Martín Franco dijo...

Mónica: qué buen dato el de Eggers, suena muy bien. ¿Habrá algo de él en español? Lo dudo. Y sí, la película dura unos noventa minutos, más o menos, y el guión está muy bien hecho: uno alcanza a cogerle cariño a cada uno de los monstruos. Lástima que acá en Colombia hayan pospuesto el estreno (no sé bien por qué)lo que nos obligó a buscarla por otro lado. Pero vale mucho la pena sobre todo porque se nota la mano de Jonze.