Colombia

No tuve necesidad de llegar a Colombia para sentirme en casa: bastó montarme al avión en el aeropuerto de Barajas para darme cuenta de que ya estaba entre los míos. Y lo digo porque las dos horas de retraso que sufrimos dentro del aparato se debieron a que, según dijo el capitán, hubo varios compatriotas que se negaron a apagar los celulares a pesar de las múltiples advertencias de interferencia que causaban los teléfonos en el sistema. Así que, acomodados en las sillas mientras los minutos pasaban y afuera caían unas goticas mínimas –casi imperceptibles–, mis compatriotas comenzaron a hacer lo que mejor saben: socializar. Colombiano que se respete no puede quedarse callado o quieto en una silla leyéndose un libro; hay que hacer amigos.

Desesperado por la demora, un caleño que estaba adelante mío dijo, medio en serio medio en broma, que iba a sacar una botellita de whisky para la espera; de inmediato dos paisas que estaban a su lado abrieron los ojos como platos, y entre chistes y burlas por la “interferencia”, una señora sacó vasos y una botella de agua. Se sirvieron, riéndose, y luego se empujaron el primer trago animados por las palabras de uno de los paisas: “brindo por conocerlos y por vivir en el país más chimba del mundo”. La alegría no les duró demasiado porque uno de los azafatos, visiblemente molesto, tuvo que decomisarles el trago. Ellos continuaron riéndose.

Y así fue la cosa: diez horas y mucha turbulencia después aterricé en el aeropuerto El Dorado. Ahora han pasado cuatro días y, luego de varias botellas de Antioqueño, muchas risas y varios abrazos, puedo decir que me siento contento. Es como si el tiempo no hubiera pasado: vuelvo a recorrer los lugares que dejé y compruebo que siguen siendo los mismos. Aún es temprano pero por ahora me gusta estar de vuelta; me agrada, sobre todo, encontrarme otra vez con cosas y personas que necesitaba. Ya tendré tiempo de volver a organizar la rutina; por ahora, feliz fin de año a los que todavía se pasen por acá. Volveremos a leernos.

5 comentarios:

Esteban Dublín dijo...

Bienvenido de vuelta, Martín.

CarolinaVK dijo...

Bienvenido. Y feliz año para ti también.

maggie mae dijo...

bienvenido. feliz año para vos también.

kekel dijo...

Bienvenido al Subdesarrollo!!!! seremos pobres, pero nos queremos.

Feliz año nuevo!!! alienten por argentina en el mundial che!!!!

Samuel Andrés Arias dijo...

Bienvenido, Martín.