Curiosos hábitos

La fundación Germán Sánchez Rupérez publicó a finales de octubre un estudio sobre los hábitos de lectura de los inmigrantes en España. El trabajo buscaba analizar la percepción que tienen los habitantes extranjeros sobre el oficio de leer y, para ello, estudiaron un colectivo de rumanos, búlgaros, ucranianos, chinos, marroquíes, ecuatorianos, peruanos, bolivianos y –cómo no–, colombianos. Los resultados son sorprendentes. O tal vez no. En cualquier caso, leyendo un par de ellos recordé la brillante definición de “Vicio” que hace algún tiempo publicó Pablo Arango en El Malpensante. Acá van algunas de las conclusiones:

- “La mayoría de los inmigrantes considera leer una pérdida de tiempo, pero quieren que sus hijos lean y le dan una gran importancia a la lectura como medio para ampliar conocimientos”.

- "La gran barrera que aducen para no leer es la misma que para los españoles: no tengo tiempo”.

- “Otros obstáculos son el idioma, el precio de los libros, la falta de hábito de acudir a la red de lectura pública -en muchos de sus países no existe- y un desconocimiento bastante profundo de las letras españolas”.

- “..aunque los hábitos lectores son prácticamente nulos, se ha comprobado que los iberoamericanos solicitan más los "best-sellers"; las mujeres iberoamericanas y marroquíes prefieren lecturas prácticas, como bricolaje o cocina, y los marroquíes, libros religiosos”.

- “De todos ellos, sólo las niñas chinas dan absoluta prioridad a la lectura en su tiempo de ocio; el resto, ni lo nombra. Prefieren pasear e ir al parque, ver televisión o comunicarse con sus familiares en el extranjero”.

Y para finalizar, la gran perla:

- “Para los inmigrantes que han participado en el estudio, leer no es vivir; incluso conlleva graves perjuicios de salud, porque ocupa tiempo que se podría dedicar a pasear al aire libre y perjudica a los ojos; no se hacen amigos leyendo y es un ocio lujoso".

4 comentarios:

Esteban Dublín dijo...

Un ocio lujoso. Qué conclusión tan peregrina.

Apelaez dijo...

Pues hasta razón tienen. Es un ocio lujoso si se lo compara con salir a caminar al parque y, a diferencia de caminar, engorda. Lo chistoso es que no lean pero esperan que sus hijos lo hagan

Jose F dijo...

"Mi niñera, a la que llamábamos Meta, no me quería mucho, y con mi afición por los libros, era demasiado. Un día me encontró acurrucada en la escalera leyendo una versión para niños de Las mil y una noches, en letra minúscula.
"Me dijo:
"—Si lees tanto, ¿sabes lo que te pasará? Se te caerán los ojos y te mirarán desde la página.
"—Si mis ojos se me caen, no los veré —discutí yo.
"Y contestó:
"—Se caen, excepto los puntitos negros con los que ves.
"Yo le creí a medias y me imaginé mis pupilas como cabezas de alfileres negros, y que todo lo demás se había ido. Pero seguí leyendo."

Jean Rhys, Sonríe, por favor / Una autobiografía inconclusa (FCE, 1989, pág. 31: Los libros)

yacasinosoynadie dijo...

es simple, la gente no lee porque le aburre leer... por eso prefieren los parques, la televisión, el cine... y no es que eso sea malo, es simplemente otra forma de enfrentarse al mundo.

cuando yo era niño una tía me decía: "Acostúmbrese a trabajar, hágales mandados a los vecinos y cobre por eso envés de estar perdiendo el tiempo con esos libros pendejos" recuerdo que cuando lo dijo interrumpido mi lectura de "El poso y el péndulo"... en fin.

PDT: buenísima sita la que nos regalas...