De aquí y de allá

Un amigo me invitó ayer al lanzamiento de un libro. El autor es un tipo curioso: maneja taxi por las calles de Madrid y en sus ratos libres escribe un blog en el diario 20 minutos que se ha vuelto muy popular. El libro, de hecho, es una recopilación de sus mejores historias como taxista. Está simpático. Además de tomar algunos tragos gratis, el evento me permitió conocer un par de autores jóvenes españoles. Durante el rato que estuvimos charlando me sorprendió que todos tienen una cosa en común: el pronfundo desconocimiento y poco interés por la literatura que se produce en Latinoamérica. No existimos. A tres les pregunté qué autores les gustaban del otro lado y todos me contestaron que García Márquez. De ahí para adelante no hay mucho. Los nuevos, que se han abierto paso incluso acá, ni siquiera les suenan. Apellidos como Zambra, Vásquez o Roncagliolo les parecen extraños. Quisiera pensar que no es un mal común, pero algo me dice que me equivoco. Paradójico, digo, porque si uno se denomina escritor lo mínimo es que se preocupe por saber lo que se está escribiendo en su propia lengua. Bueno, al menos conocerlo así sea de pasadita. Pero ni eso.

Curioso.

19 comentarios:

Terapia de piso dijo...

Más que curioso.

Acabo te terminar un libro que se llama: El amanecer de un marido, de Héctor Abad Faciolince. Si no lo has leido, te lo sugiero.

Saludos.

José Roberto Coppola

Martín Franco dijo...

Me lo enviaron, José Roberto. De hecho, por aquí alguna vez dije algo de él. En mi opinión hay unos cuentos buenos y otros no tanto, pero en general a mí me gusta la pluma de Héctor. Saludos.

Apelaez dijo...

Sabe que tambien es bacano preguntar, cómo les enseñaban en el colegio sobre america latina y, en especial, sobre la época de la independencia

Martín Franco dijo...

Alguna vez, en el Museo Naval, vi un cuadro inmenso que refleja bien lo que usted dice, Peláez: en el desembarco de la Pinta, la Niña y la Santamaría, se veía a los españoles siendo recibidos por los nativos quienes, curiosos, agachaban la cabeza ante los ilustres visitantes. Los de la península, muy educados, les enseñaban sus pertenencias y los trataban con deferencia. Nada de violencia. Cualquier parecido con la realidad...

Mónica Palacios dijo...

Yo creo que mal común sí es, y más común de lo que uno quisiera. ¿Vos te acordás hace dos o tres años que Bogotá fue capital mundial del libro y seleccionaron a 39 escritores de ficción menores de 39 años? Si viste la lista, y con franqueza, ¿a cuántos conocías de los 39? Yo, con dificultad, a los 6 o 7 colombianos, más Jorge Volpi, Roncagliolo y Wendy Guerra, y a Junot Díaz lo leí después. Así que ni entre nosotros mismos que vivimos cerquita nos conocemos, me imagino que en España, donde además el mercado editorial es más amplio, mucho menos.
No sé si recordás también hace unos 10 años o más que se publicó una antología de cuentos de latinoamericanos que se llamaba McOndo y la recopilación y el prólogo eran de Alberto Fuguet (con otro escritor que no recuerdo (mejor dicho, que no conozco)). En ese prólogo, que fue muy famoso y muy polémico en esa época, Fuguet decía que hacían esa publicación porque para el mundo latinoamérica era el realismo mágico, y más allá de Garcíamárquez, Cortázar, Vargas Llosa y no sé cuántos pocos más, no había literatura. Yo creo que esa forma de pensar todavía no ha cambiado mucho.

Martín Franco dijo...

Tienes razón, Mónica: el mea culpa también va para nosotros. Es difícil abarcar todo lo que se está haciendo, pero creo que, a diferencia de acá, en Latinoamérica se hace un mayor esfuerzo por dar a conocer las plumas del mismo continente. La selección de los 39, criticable o no, es una muestra de ello. Pero acá es diferente: es como si lo de allá no importara. Y en realidad justificación no hay, porque se publican numerosos autores latinoamericanos. Entonces, ¿Cuál es la razón para el desinterés? Vaya uno a saber.

Álvaro Peláez dijo...

Curioso no parce? de tres escritores ninguno sabía de la literatura de allá... curioso también que otros dos sí conocieran, no?

Martín Franco dijo...

Claro, mi estimado Álvaro, generalizar está mal: seguro muchos sí saben, incluso hasta el lector común. Me extraña el desinterés de los escritores y ésa, precisamente, es la queja.

maggie mae dijo...

Yo creo que unido al desinterés va la falta de promoción de esos autores. Por ejemplo ,a un autor lo publica alfaguara aquí y sólo lo vende aquí. Si no tenés amigos en otras latitudes no te enterás. Tengo un amigo en Argentina que se entera de publicaciones en Colombia por el blog de Camilo, si Camilo habla de esos libros (que no es muy frecuente).
Fuguet es bacano, lo leí un libro suyo, Cortos, hace tiempo y recuerdo que me gustó. Encontrar sus libros en Medellín es difícil. Como ejercicio, vayan a una librería y miren los libros de literatura lationamericana, son poquitos y casi siempre tienen los de siempre, Borges, Vargas Llosa, Cortázar, Sábato, Paz, etc. (los cuchos o los muertos). De los nuevos pocón pocón.

Martín Franco dijo...

Yo no estoy tan seguro, mi querida Maggie. Y lo digo porque una cosa es el desconocimiento y otra, muy distinta, la promoción. Acá en España uno va a una librería promedio y encuentra libros de latinoamericanos. Entonces por el lado de la promoción no es. Puede que en Colombia y en países vecinos haya un círculo cerrado y falte salir. En ese sentido, blogs como el Ojo en la paja hacen una labor muy bacana: hacernos saber, incluso a los que tratamos de seguir la vaina de cerca, lo que está debajo de la bulla mediática. Lo que no sé es si en la tierrita sea difícil conseguir los libros de latinoamericanos nuevos; al menos, en el caso de Bogotá, creo que no. Falta, claro, pero hay opciones. Aunque si tenemos en cuenta todo lo que se produce, la representación debe ser mínima. Pero lo que digo es que si los escritores (y los lectores) les da por meterle el diente a los latinoamericanos, ahí están. Al menos aquí. Otra cosa es que no quieran...

Extranjera dijo...

Pues no se, yo le pedi a Samuel que me recomendara algo latinoamericano nuevo y de la lista de 5 en Venezuela no habia ni uno. Lo del desinteres alla, supongo que tienes razon. Aqui gente estudiada y viajada no sabe quien es Garcia Marquez. Abrazos!

Mónica Palacios dijo...

Me quedé pensando Martín en tu teoría sobre la falta de interés por la literatura latinoameticana, y ahora encuentro el comentario de Maggie sobre la falta de promoción, pero la verdad es que me cuesta un resto encontrar escritores de acá que podamos considerar internacionales. Yo no conozco de cerca el mercado de los libros en España, pero vos mencionás a Zambra, Vásquez y Roncagliolo, supongo que es porque podés encontrar sus títulos en librerías allá, pero me queda la duda si el público en el que están pensando las librerías o la editoriales que publican sus libros sea realmente el lector europeo, o sea más bien el creciente número de comunidades latinas en Europa que constituyen, claro, un importante mercado. Yo a Zambra no lo he leído, pero Juan Gabriel Vásquez y Roncagliolo me gustan mucho, pero yo no sé, la verdad, si sus libros son realmente mundiales. No sé, piensa uno por ejemplo en K. Hosseini, que es afgano (nacido allá, al menos), o en el japonés Murakami o en Carlos Ruiz Zafón y los ve como escritores recientes que se conocen en todo el mundo (bueno, estoy dando unos poquitos ejemplos de los que me gustan, para explicarme, pero son muchísimos) pero aparte de Bolaño (que aunque ya se murió, es de los recientes) no se me ocurren muchos más autores de Latinoamérica que despierten ese tipo de interés internacional, salvo casos como Laura Restrepo, por el premio Alfaguara para Delirio, o Héctor Abad por un premio en China para Angosta y unos cuantos pocos más.
Creo pues que más que interés o promoción, lo que ha faltado es material.

Martín Franco dijo...

Como yo también me quedé pensando en eso de la promoción y publicación de autores latinoamericanos en España (digamos “los nuevos”, aunque no sé qué diablos signifique eso), me fui a la librería del barrio donde vivo a mirar qué nombres encontraba. Muy desocupado, lo sé, pero después de una mirada rápida estos fue lo que vi: Daniel Alarcón, Isabel Allende, Ángela Becerra, Jaime Bayly, Alberto Barrera Tyzka, Chico Buarque, Juan Carlos Botero (quién lo creyera), Piedad Bonnet, Roberto Bolaño, Eduardo Berti, Marcelo Birmajer, Alonso Cueto, Junot Díaz, Marcelo Figueras, Rubem Fonseca, Juan Forn, Santiago Gamboa, Eduardo Galeano, Pablo Illanes, Mempo Giardinelli, Eduardo Lago, Tomás Eloy Martínez, Mario Mendoza, Orlando Mejía Rivera, Joa de Melo y Ricardo Piglia... y no seguí porque me faltaban un par de estanterías completas. No sé, creo que excusa no hay. Por cierto, mala cosa la que cuentas, extranjera.

yacasinosoynadie dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
yacasinosoynadie dijo...

Mónica, creo que el hecho de que haya escritores "internacionales" o de amplia distribución no quiere decir que cualquiera no pueda serlo, siendo bueno obviamente o incluso malo como el caso de Dan Brown... Estoy totalmente en desacuerdo con que acá falta material, en argentina hay una nueva buena camada de escritores por ejemplo... Creo que el problema, Martín, y que triste tener que generalizar, es que España es de los países más racistas de Europa, si no el más. Y para ellos todo lo que pasa aquí es cuestión de sudacas subdesarrollados... Y repito: que triste tener que generalizar porque eso siempre es nocivo, pero los escándalos de racismo en España no son pocos. Y usualmente la mirada hacia Sudamérica viene acompañada de un desprecio tremendo.

Mónica Palacios dijo...

Que pena con vos yacasi, pero no entiendo qué significa que el hecho de que haya escritores (...) no quiere decir que cualquiera no pueda serlo (¿?), no veo cómo una cosa niega la otra, o la afirma. Menos entiendo lo que sigue, que sean buenos o malos, ¿qué tiene que ver? Yo no sé si redactaste mal, si te tragaste palabras o frases o si mi neurona no ha entrado a trabajar todavía, pero no entiendo un carajo.
Creo que entiendo un poquito que pongás los internacionales entre comillas porque en mis comentarios no es claro que con eso me refiero a Latinoamérica como un bloque, así que pienso en internacionales cuando hay interés por sus obras por fuera de este contexto. Si los escritores argentinos vienen en camada o de a uno, sí no sé, pero creo que no son los únicos. Como ya dije, buenos escritores hay, internacionales o "universales" si se quiere, es la duda que tengo. Por ejemplo, con los escritores que cité, un factor que sirve para medir ese interés es que están traducidos a otras lenguas, el español entre ellas (qué pena, no tengo la disciplina ni el tiempo que tiene Martín para hacer un listado de escritores nuevos latinoamericanos traducidos a otras lenguas, disculpá mi falta de rigor), porque, como también ya dije, que haya libros de latinos en librerías de Madrid no quiere decir, necesariamente, que estén dirigidos al público europeo.

Y finalmente, amigo yacasi, yo no creo que la xenofobia (me imagino que es a eso a lo que te referís cuando hablás de racismo, ¿no?, a la discriminación de la que somos víctimas, pero está basada en el origen, no en la raza) que se vive en Europa (no, los españoles no son los más, Francia e Italia les hacen la competencia con ahínco) no me parece que se extienda más allá de las personas, es decir, no creo que el rechazo abarque la literatura, el arte o la cultura extranjeras, sólo que, generalizando, no nos quieren en "sus territorios"; pero, ese es tema para otra entrada u otro blog.

Martín Franco dijo...

Yo no creo que el desconocimiento se deba a la xenofóbia de la que habla Yacasi ni tampoco que España sea el más racista. Francia le gana, de lejos. Hay que ver cómo son los galos incluso con los españoles; de hecho, un amigo de acá me contó que una vez le había escuchado decir a un francés, medio en serio, medio en broma, que "África empezaba en los Pirineos". En todo caso, volviendo al tema, entiendo el punto de Mónica cuando dice que la edición de latinoamericanos en Europa no implica que estén dirigidos, necesariamente, al mercado europeo. Pero en todo caso es una ventaja para ellos tener esa oportunidad de acercarse a nuestros escritores. Aunque ahora que lo pienso bien, la cosa va más allá: cuando una editorial como Anagrama, con todo lo buena que es, decide traducir algún autor al español, parece que está pensando sólo en el público de España. O díganme si no es fatal leer a Bukowski y tener que tragarse todos esos "follar", "tío" y "joder" que le ponen. Y ejemplos así hay muchos.

Ivan Andrade dijo...

Aunque sea de nombre debrían saber algo, digo yo. pero bueno, ni modo.

Suerte.

Camilo dijo...

El problema del mercad y la falta de distribucion es serio, pero tambien la ausencoa de canales alternativos que permitan descubrir a esos escritores. Yo hav rato vivo en USA, y me queda cada vez mas dificil preguntar cual es el ultimo escritor. Amazon, LibraryThing, y demas son para otra cultura y otro mercado. Y si me voy al Tiempo o similares me quedo con un sabor raro, porque las descripciones carecen de sentido y suenan a mas a promocion que a critica literaria.

Por ejemplo, Vasquez quien?