El último grito de la moda

Gomorra
Roberto Saviano

Lado A: Roberto Saviano aparece en todas las portadas de los periódicos erigiéndose como el nuevo baluarte de la libertad de expresión. Gomorra, el libro que escribió en 2006 revelando los secretos de la Camorra –la mafia más poderosa de Italia–, lo lanzó de sopetón al mundo del estrellato: dos millones de copias vendidas en Italia, traducciones a 33 idiomas, casi dos años en la lista de los más vendidos de Europa y una película homónima basada en la historia. Los medios viven fascinados con su no vida: nos cuentan que los escoltas lo siguen las 24 horas del día; que no puede usar su tarjeta de crédito ni salir a pasear como una persona común y corriente; que estuvo a punto de exiliarse el año pasado cuando se descubrió que un clan de la Camorra, el de los Casalesi –liderado por Francesco Schiavone, alias Sandokán–, había fraguado un plan para asesinarlo; que sus amigos lo abandonaron y que por cuenta del libro arruinó la vida de sus familiares. Saviano, mientras tanto, da charlas y escribe más libros sobre –cómo no–, la mafia italiana. Muchos embriones de periodistas desean emularlo.

Lado B: No pude terminar Gomorra. Lo intenté varias veces, postergué su lectura, lo empaqué día tras día en el morral con la esperanza de leerlo. Pero siempre que lo veía volteaba la cara. Tampoco logré encontrar una crítica al libro porque, según parece, ventilar ante el mundo a esta mafia le ha dado el ansiado tótem de la inmunidad. Tal vez por eso nadie dice que es un libro denso, fragmentario, que carece de un hilo conductor e introduce personajes que aparecen y se esfuman con una facilidad asombrosa; o que en repetidas ocasiones el narrador se pierde en una enumeración de datos que bien podrían ser una especie de copy-paste de los archivos que durante meses le facilitó la policía para su investigación. Gomorra es aburrido y está mal contado; esa especie de reportaje-novela narrada en primera persona que vuelve otra vez sobre el mundo de la mafia no me agarró nada. Será en otra ocasión, Saviano.

12 comentarios:

Esteban Dublín dijo...

Feliz día del Idioma, Martín. Un día como hoy no sólo es para celebrar el castellano, sino para sorprenderse con la vuelta de los dinosaurios.

martín gómez dijo...

Sintético y contundente, Martín.

Le confieso que después de nuestra charla no volví a coger el libro. No fue tanto una decisión como la constatación de que no valía la pena perder más tiempo leyéndolo.

Cheverísimo eso de Lado A y Lado B.

Nos vemos pronto.
Martín.

Martín Franco dijo...

Feliz día para vos también, Esteban. Ya vi la convocatoria: jurado y concurso de lujo. Tocará volver a intentarlo... Martín, es verdá: no vale la pena. Deje así. Llámeme si viene a la feria del libro a Madrid. Saludos.

Carlos A. y Pablo R. dijo...

Lo mejor del libro es el título de una reseña que publicaron en Arcadia: "Gomorrea". Abrazo, camorrero, porque no te da ni pa mafioso lavaperros, mi perro.

Ivan Andrade dijo...

Es cierto lo que usted dice. En todo lado sale que el libro es la cosa más maravillosa del mundo. La suya es la primera voz negativa al respecto con la que me topo. Habrá que echarle una ojeada al libro.

Saludos.

Martín Franco dijo...

Je, je... un abrazo, Pablito. ¿Ya se ajuició, bellaco?

Carolina Andújar Córdoba dijo...

¡Hola Martín!

Me gustan un resto tus reseñas, no sé qué tienen exactamente que no tienen las demás pero... creo que es honestidad y, por ende, credibilidad. Eso es lo que yo espero de un periodista y casi nunca encuentro. Qué alivio :)

Un abrazo,

Caro.

Samuel Andrés Arias dijo...

Martín: el enlace al artículo "Gomorrea" que menciona Pablo es: http://www.revistaarcadia.com/ediciones/42/critica_cine2.html

Yo intenté ver la película pero a los quince minutos desistí. Prefiero mi versión criolla de Víctor Gaviria.

Iván Hernández dijo...

me parece bueno lo de que no usa bien las cifras. Ahora, no creo que él vaya de libertario por la vida, son los medios quienes lo han convertido en eso. No creo que sea una novela al uso ni un reportaje, y que su apuesta era sacar la información en un libro, un tratamiento convencional de periodismo literario o novelístico hubiera sido casi amoral.

Martín Franco dijo...

No entiendo lo de "amoral", Ivancho... ¿por qué?

Iván Hernández dijo...

digo amoral pero quise decir inmoral, Master, porque aveces el entretenimiento convierte un buen libro en solo eso, entretenimiento, que le hace juego a la industria editorial. Y si por contar una buena historia dejas de contar la verdad como tu crees que debe ser, la hemos jodido. NO esta reñida una buena historia con una buena investigación, tampoco. De todos modos creo que depende desde donde lo leamos y que su postura, la de usté, es tan valida como cualquier otra

doppiafila dijo...

Hola Martín, te confieso que me sorprendió mucho el éxito de Gomorra fuera de Italia: no es una obra universal, sino muy, muy local - imposible de exportar. Lo que sí tiene es una crudeza, de esas que escandalizan los muy civilizados ingleses, suizos etcetera - pero no a un colombiano!!!! :-)
Saludos, Doppiafila