Tan modesto...

modestia.
(Del lat. modestĭa).
1. f. Virtud que modera, templa y regla las acciones externas, conteniendo al hombre en los límites de su estado, según lo conveniente a él.
2. f. Cualidad de humilde, falta de engreimiento o de vanidad.


Esta definición de la RAE se entiende mejor en la práctica con un ejemplo sencillo: el conocido escritor Javier Marías publica este domingo en El País Semanal su columna titulada Pélículas únicas. A alguien –vaya uno a saber si al escritor o al editor– le dio por poner el siguiente destacado, que como todos saben es el rescate de un parrafito regado en el texto: “Tengo especial simpatía por lo que se hace desde la modestia y la falta de pretensiones”. Ay qué bonito, dice uno, y entonces se va al primer párrafo y encuentra la siguiente frase: “De los muchos libros que ya llevan mi firma, estoy particularmente satisfecho de uno que me debe muy pocas páginas, pero sí la selección y la idea, publicado hace veinte años”.

Tan modesto, ¿no?

5 comentarios:

Terapia de piso dijo...

Tiene valor aquel que es capaz de desnudar su falta de modestia aunque lo señalen.

José Roberto Coppola

Martín Franco dijo...

Tendrá valor, pero qué berraca pereza...

Mónica Palacios dijo...

La verdad, yo creo que en este caso, como en la alcaldía de Bogotá, se trata de un problema de percepción. Yo no sé si Javier Marías es modesto o no, así que no es por defenderlo a él, pero creo que el primer párrafo simplemente dice que ese libro en particular, aunque lleve su nombre, no fue escrito por él, pero sí ideado y seleccionado. Mirado así, eso no es muy pretencioso, ¿o sí?
Los destacados suelen ser decisión de la publicación y no del autor, y en este caso creo que el editor copió y pegó las primeras líneas que encontró, porque no es eso precisamente lo más destacado del artículo.
(borrale la tilde a parrafito)

Martín Franco dijo...

Claro, Mónica: es un problema de percepción. Yo tampoco sé si el señor Marías es modesto o no, pero en este caso no le hicieron un gran favor escogiendo ese destacado y luego viendo la primera frase. Puede que no lo sea, quién sabe, pero da la impresión. Ya quité la tilde, mil gracias.

José Joaquí dijo...

A veces me meto a comentar sin mucho tino y me arrepiento luego. Puede que esta sea otra vez de esas, máxime cuando nunca comenté antes acá, aunque alguno que otro post me leí.

Miro casi lo mismo que Mónica. Es decir, no es incongruente. ¿Cuántos son muchos libros? ¿20, 50, 100? Supongamos que son 100 los que llevan la firma de Marías por alguna u otra razón (como autor, editor, antólogo, prologador, etc). Son muchos, me parece.

La palabra clave aquí de tu post es "muchos". Si no hubiera escrito esa palabra, vos no habrías escrito este post. Una sola palabra.

Ahora bien, puede que don Marías haya pecado de vanidad con esas primeras líneas y vos tengás razón. Pero si vamos a ser estrictos, que a él le simpatice la idea de lo que se hace desde la modestia y sin pretensiones, no implica que él lo haga.

En todo caso, buena tu observación, Saludos.