jodido

Dos cosas acerca de este libro: la primera es que no quería que se acabara y la segunda que no podía parar de leer. Tuve que dejar a un lado, olvidadas, las demás lecturas que tenía empezadas: Wao me agarró desde el principio y me dio un sacudón el macho. No sé qué más pueda decir acerca de esta maravillosa novela; sólo, quizás, darle las gracias a los que juiciosamente escribieron sus recomendaciones (aquí, aquí y aquí unos ejemplos) y me hicieron abandonarlo todo para meterme de lleno en este personaje inolvidable.

¿Cómo? ¿Qué no ha tenido tiempo? ¡Por dios, hombe! Métase de una vez a Junot; no lo piense: abandone todo, postergue otras lecturas o róbeles tiempito. Pero no se la pierda ni por el diablo. Por ahora me dedicaré a leer los cuentos que había publicado Junot antes de escribir sobre este nerd entrañable y a buscar, con dolor, otro libro que me haga olvidar la sensación de tristeza que me deja haber terminado con Wao. Pero, ¡ay! ¡Cómo es de difícil encontrar uno de ésos!

12 comentarios:

yacasinosoynadie dijo...

jueputa Martin, suena muy bien. Ya Camilo lo había recomendado y a mi me dio pereza conseguirlo... Pero bueno: ya tanto escándalo tiene que ser por algo....

Mónica dijo...

yacasi: "Las mayores decepciones son las que nacen de grandes esperanzas" (dice A. Caballero que dijo V. Puttin en un artículo sobre la posesión de Obama). Cuando uno espera tanto de un libro (y también pasa con el cine) por lo general, el libro no se lo da. Es mejor llegar desprevenido y dejarse agarrar. Sé que es difícil cuando uno no deja de leer reseñas y se deja recomendar de otros lectores en los que confía. Yo no he leído aún a Wao, pero le voy a hacer caso a Martín y voy a postergar lo que leo ahora.
Digo todo esto porque cuando la motivación es el "tanto escándalo", pues hombre, casi siempre pasa que era más la bulla (¿o no fue lo que le pasó a Martín con La carretera? --aunque a mí me encantó--). Espero que no sea éste el mismo caso.

Lucaz dijo...

Tocará pasar por la Lerner este finde y meterle el diente. Ya que estás en esa vena de los nerdos por que no le mandás el viajao al hermano mayor de este y de Ignatius??? osea -y perdón por la insistencia- a don Moses Herzog, este fin de año lo releí y le encontré más colorido, más vida...más "el Quijote moderno" como dicen muchos.

Martín Franco dijo...

Mónica: está buenísima la frase que cita Caballero, aunque espero que Putin esté equivocado. Pero no iba a hablar de política; digo, más bien, que ése es un argumento muy sensato: cuando uno llega cargado de expectativas, la cosa es más jodida. A mí eso me pasó con La Carretera (y creo que he sido el único, pero, ¿qué más da?) y por eso le tenía un poco de miedo a Wao. Pero Junot me deslumbró y el personaje aún más. Me contás si lo lees; interesante saber tu opinión.

Lucaz: lo anoto. Por cierto, leí el libro de Boll, "Opiniones de un payaso". Me reí, otro personaje bastante peculiar. Aunque, de todas, me quedo con una frase del protagonista: "No me gustan los ateos porque todo el tiempo están hablando de Dios".

Lucaz dijo...

Me alegra que te haya gustado la magnus opus de Boll. La gran ilusión- decepción mía fue La Insoportable Levedad del Ser de don Kundera, me gustaron más otras como La Broma y La Despedida. El año pasado iba a comprar este de Diaz pero se me atravesaron las crónicas de Talesse(excelentísimo) y no tenía plata para los dos, ahora si me decidí...

Martín Franco dijo...

Ya ve usté, y me perdonan que vuelva con lo de los "gustos": ¡A mí ese libro de Kundera me gustó un montón!

yacasinosoynadie dijo...

Eso de los gustos es raro: a mí por ejemplo La Carretera me encantó Martin... Y Monica tiene mucha razón, cuando uno llega con expectativas puede que salga odiando el libro. Algo así me pasó con El Olvido que Seremos, que si bien es un buen libro no me pareció tan bueno como decían, puro escándalo pensé al final.

Martín Franco dijo...

Acá amplié un poco más la opinión sobre Wao: http://www.lapatria.com/Noticias/ver_noticiaOpinion.aspx?CODNOT=58272&CODSEC=13

martín gómez dijo...

Yo no leo reseñas porque me parecen aburridísimas pero sí que sigo las recomendaciones de personas en cuyo criterio confío.

Yo le paro bolas a lo que dicen Javier Moreno, Camilo Jiménez y Milserifas porque sus recomendaciones de vainas que yo no conocía o que me daban curiosidad han sido acertadas. ¿Y por qué digo que "acertadas"? Simplemente porque me han gustado las vainas que me han recomendado después de que las han leído con mucho cuidado.

Digamos que es como si hubiera una cierta sintonía entre su ojo y mis gustos porque otras veces también ha pasado que me dicen 'a mí este libro me encantó pero creo que no es su estilo'.

Tener un par de prescriptores de confianza es una buena forma de evitar esa brecha entre las expectativas que suscita un libro y la satisfacción que produce leerlo.

Por cierto, como usted ya sabe a mí me encantaron las historias del joven Óscar.

Me sigo pasando por aquí, Martín.

Saludos.

Ivan Andrade dijo...

Precisamente en diciembre ví ese libro y me reciordó alguna nota que había leído sobre la novela. Desafortunadamente no la he podido comprar. Pero con esto, ahora sí que voy a hacer fuerza por conseguirlo.

Suerte.

Martín Franco dijo...

Pues bienvenido, Martín. Yo leo reseñas y no me parecen tan aburridas como a usté; en realidad es una buena forma de saber qué piensa tal o cual de un libro que yo seguro veré de forma distinta. No sé, la verdad es que me gusta verlas más como una especie de guía; pero claro: también me fío más en unos nombres que en otros. De los que usté menciona ahí no leo a Javier Moreno. He visto un par de veces su blog pero si voy a ser sincero no me gusta. A Milserifas llegué hace nada y ahí me va agarrando poquito a poco. Me gusta. Ya le dejaré comentario. Espero verlo entonces por Madrí, joven, en este frío tan berraco que hace.

Iván: hacé el esfuerzito. Vale la pena.

Carolina Andújar Córdoba dijo...

¿Verdad? ¿Así de bueno? Lo tendré en mente...