suicidios etílicos

Cada que sale una entrevista en La Patria con alcalde de Manizales, el ilustre ‘dotor’ Juan Manuel Llano, siento unas ganas inmensas de esconderme bajo la cama. Por fortuna no puedo verlo en los noticieros de la gran televisión regional caldense, porque esa vocecita ronca de hacendado me haría sentir unas nauseas terribles. Pues bien, resulta que este domingo el periódico le dio varias páginas a don Juan Manuel para que, como es usual, se dedicara a defender su gestión y hablara de lo divino y lo humano.

Da gusto ver lo práctico que es el alcalde. Nuestro mandatario no se anda con cuentos pendejos y suele tener soluciones rápidas para problemas reales y molestos. Sobre el aumento en la tasa de suicidios, por ejemplo, dice muy seguro:
“Tenemos una situación muy complicada de salud mental, nuestros jóvenes se están suicidando, la cifra es alarmante, pero con las acciones
que estamos tomando de control en retenes desde el jueves, con el cierre de establecimientos que les vendan licor, estamos logrando resultados,
mantenemos comunicación con todas las instituciones y nos dicen que aún son muchos los suicidios, pero la tendencia que está mostrando es que están reduciendo”.
O sea que la fórmula mágica para detener los suicidios de los jóvenes, según don Juan Manuel, es hacer retenes en las calles y evitar que se les venda licor. Papel y lápiz, señores: anoten. No importa la situación personal o familiar del suicida, ni la violencia física y sicológica, ni mucho menos la falta de oportunidades de la ciudad. El culpable es el alcohol. O peor: la droga. Hay que combatir ese monstruo terrible para que los jóvenes dejen de matarse.

Pues bien, ‘dotor’ Juan Manuel, le propongo que empiece entonces prohibiendo el trago en ese larguísimo desfile de borrachos que es la cabalgata de la Feria, donde uno ve muchachitos imberbes sosteniéndose apenas encima de su jumento; o que prohíba la entrada de botas con licor a la plaza de toros. ¿No se ha puesto a pensar en lo peligroso que resulta alguien que sale borracho de la plaza después de ver un espectáculo tan violento?

No se deje amilanar usté, ‘dotor’, por lo que le digan los críticos; si ya encontró la solución al problema del suicidio, siga poniendo retenes como un diablo por las empinadas calles de Manizales. Y en unos meses vuelve a salir en La Patria mostrándonos, con cifras, cómo se ha reducido el número de pendejos que se quitan la vida.

11 comentarios:

Terapia de piso dijo...

Un iconoclasta de los dirigentes que tenemos o peor muchas veces que nos merecemos.

José Roberto Coppola

Jorge Sánchez dijo...

Sí, señor, el trago y las drogas tienen jodida nuestra juventú. Otro prohombre, Ernesto Yamhure, escribió este domingo en El Espectador sobre el proyecto de penalización de la dosis personal de drogas: "Este proyecto es fundamental para salvar a millones de jóvenes de la tragedia de la adicción y sus nefastas consecuencias".

Ivan Andrade dijo...

No sabe uno si reír o ponerse a berriar ante semejante despropósito. definitivamente los políticos colombianos son lumbreras apenas descrptibles. "De por Dios"

Saludos.

Martín Franco dijo...

Pero Jorge: si don Juan Manuel es el Sancho Panza de Uribe en la lucha contra la dosis personal... Iván: creo que el problema es más de fondo y no sólo de los "políticos colombianos". Por desgracia los nuestros están bien viciados. Y este señor, ¡ay, ay ay!

Esteban Dublín dijo...

¡Graaaaaaaaande, Alcalde!

Elvis Elgato dijo...

Huy!!! este man que le den el nobel de paz, que gestion!!!

yacasinosoynadie dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
yacasinosoynadie dijo...

O dígame don Samuel alcalde aquí en Bogotá. Asesinan a mi amigo Juan Pablo y el prohíbe el licor en la calle, los domicilios y los establecimientos abiertos después de las 3 de la mañana. Ósea que si a uno lo matan en sano juicio que?

... osea que el problema no era que un tal alias Blanquita había estado 17 veces en la cárcel en el ultimo año y ese día estaba en la calle tranquilito como si nada, el problema no es que la ley es blanda con los asesinos y traficantes de droga, el problema es que la gente se emborracha y por eso la matan ¡¡por favor!!...

Martín Franco dijo...

Es que los culpables están mal buscados. Me acordé de un tipo en Manizales que hace mucho rato, cuando yo vivía allá, escribió un libro culpando al rock por el suicidio de su hijo. Resulta que el hombre se volvió religiosísimo (o ya lo era, que es pior), y se redactó una vaina llamada -no se me olvida- "Al borde del abismo", donde ponía que Mick Jagger le había vendido el alma al diablo y que esa música del demonio era la que enloquecía la mente débil de los pelaos. Claro: había que encontrar al culpable y el hombre se redimió dando conferencias sobre su brillante teoría...

Carolina Andújar Córdoba dijo...

¡No! ¿Cómo no se les ha ocurrido hacer retenes en Finlandia? Seguro se acabarían todos los suicidios; este hombre es un visionario... porque es lógico que tomarse unos tragos es lo que convierte a la gente en lemming.
Estamos de un progresivo impresionante, acá. Seguro es que las prohibiciones hacen que los jóvenes se empeñen más en conseguir "el vicio" y eso les genera apego por la vida. Un genio, el doctor, un genio. Y además las cifras deben ser de una precisión única...

david dijo...

Ese alcalde es brillante! Si yo vivo en Manizales, tengo 16 años, en plena crisis de adolescencia, y ya ni siquiera puedo conseguir trago, me entraria una depresion muy berraca, pensaría muy seriamente en pegarme un tiro. Afortunadamente en manizales (y en cualquier parte) siempre sera facil conseguir baretica, con la ventaja de que los jibaros nunca pediran cedula. Igual, como dicen los barras bravas, grande alcalde, vale la pena armar desde ya la antologia de todos sus desatinos (el prontuario no, ese se lo dejo a las autoridades)