¡Ay Manizales del alma!

Aquí está, señores y señoras, el fiel reflejo de mi bella ciudad: a nadie se le ocurre indignarse por, digamos, el larguísimo desfile de caballos, traquetos, silicona y mierda por la Avenida Santander en plena feria, pero sí por la realización de un evento blasfemo y vil como Expoerótica. ¿Que a Manizales va a entar el diablo? ¡Jamás! No suelo hacerlo, pero pego acá la columna de La Patria aparecida antier para que se hagan una idea; aunque supongo que, como yo, muchos ya se habrán tapado la cara de vergüenza con la noticia. O mejor: se habrán reído a carcajadas. Yo la verdad aún no dejo de hacer ambas.

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¿Expoerótica? ¡Qué susto!

Que el arzobispo de Manizales, Fabio Betancur Tirado, se haya indignado por una nueva versión de la feria Expoerótica es algo que no debe extrañar a nadie. Al fin y al cabo ya lo había hecho dos años antes, cuando armó un bochinche de padre y señor mío por la realización de un evento que, según él, no era apropiado para la ciudad. Lo que sí debería llamar la atención es que este año el alcalde Juan Manuel Llano se sumara a la cruzada, y luego de cambiar las reglas de juego sólo para no entrar en desacuerdo con el prelado, haya terminado cancelando la actividad.

Escandalizados por una exposición que, según ellos, no estaba a la altura de la feria, la oficina del señor Llano movió cielo y tierra para buscarle el quiebre: primero le hicieron cambiar el nombre de Expoerótica por el feísimo eufemismo de "Feria del entretenimiento, la moda y la salud sexual"; luego la obligaron a variar el enfoque y prohibieron de manera tajante los shows eróticos; y, finalmente, ordenaron cerrarla porque encontraron un menor de edad trabajando en ella. Quizás con una sanción hubiera bastado, pero la Alcaldía no podía desaprovechar semejante 'papayazo' para quitarse de encima una cosa tan obscena y molesta, aunque hasta ayer seguía abierta.

Todo parece indicar que a este señor Llano le preocupa muchísimo que la ciudad se convierta en un burdel gigantesco y por eso pretende actuar como adalid de la moral y las buenas costumbres. La verdad sigo sin entender por qué la gente -y en especial algunas administraciones públicas- le tiene tanto miedo a palabras como erotismo, sexo o puta; o por qué se escandaliza la Iglesia cuando se habla del tema abiertamente, si no es ningún secreto que de puertas para adentro su institución está llena de ese tipo de historias.

Pero en realidad lo que más me sorprende es saber que tanto tiempo después de que la Iglesia y el Estado partieran cobijas -los gobiernos tardaron en darse cuenta de lo dañina que resulta la influencia de una institución tan arcaica y abusiva en el poder, pero lo hicieron-, en Manizales la Alcaldía siga pensando que este tipo de eventos no son "dignos". En realidad creo que la preocupación del alcalde por el qué dirán está de más, ya que ciudades tan importantes como París, Berlín y Barcelona tienen sus propios y gigantescos museos eróticos, y nadie con dos dedos de frente piensa que sean de moral dudosa. Bueno, perdón: de repente la Iglesia manizaleña esté convencida de que son una especie de infierno en la tierra, vaya uno a saber.

Lo triste del caso es que, en últimas, la que sale perdiendo es Manizales. Pierde porque refuerza esa imagen mojigata que con este tipo de acciones continúa cultivando; y pierde, también, porque una ciudad necesita gobernantes de mente abierta, que puedan darle ese aire cosmopolita del que tantos manizaleños se vanaglorian pero que es, a todas luces, falso. Mientras las acciones no digan lo contrario, seguimos siendo un pueblo de mente cerrada. Así a muchos les duela.

10 comentarios:

Terapia de piso dijo...

Yo creo que no siguen siendo un pueblo de mente cerrada, siguen siendo sencillamente un pueblo.

José Roberto Coppola

Lucaz dijo...

Yo quisiera saber si ese "surtidor de hidalguías" glosado con "Manizales rumorosa" es o no es una muy sobrecargada sátira al caracter aristocrático que le atribuyen a la burguesía local. Long live Expoerótica

Martín Franco dijo...

Como me dijo un amigo: "un pueblo con iglesia".

Ivan Andrade dijo...

A mí me pareció sumamente ridícula la cancelación de expoerótica. Una vez más la pacatería y la doble moral salen a relucir.

Saludos.

Samuel Andrés Arias dijo...

Como en mis planes de vida está la migración en reversa: de la ciudad al campo, la voy haciendo gradual. Por eso mi primera escala, si me aceptan como docente en la U de Caldas y no me arrepiento a mitad de camino, será un pueblón: tu amada Manizales. El problema es que no la conozco, apenas en fotos y TV.
Pensaba consultarte luego cuando tuviera alguna certeza de la Universidad, pero ante tus comentarios las preguntas son: ¿Será que mejor migrar a un pueblo ultra conservador del interior de los EEUU que a Manizales? ¿Me quemarán en la hoguera por no ser paisa y no ser un entusiasta de las ferias y los toros? ¿Me echarán de la U si descubren que estuve de shoping en Expo erótica?

Jorge Sánchez dijo...

Con los años, entiendo cada vez más la peliadera de Fernando Vallejo. ¡Volvimos a ser un país de curas en pleno siglo XXI!

¿El ateísmo puede crecer con los días? Porque eso me está pasando.

Martín Franco dijo...

Hombe, Samuel: Manizales es una ciudad paradójica. No dudo que tenga mucha gente lúcida y que no come cuento, sobre todo por eso de ser universitaria, pero por algún sentido seguimos estancados en esas ideas moralistas que son tan pendejas y nos hacen ver como un pueblo. No es sólo expoerótica, ¿te acordás del escándalo de la pelaíta del colegio Da Vinci? Esas vainas nos joden. En cualquier caso sigue siendo mucho mejor que irse a un pueblo aburrido en USA. Yo en el fondo la quiero como un verraco, a pesar de todas sus contradicciones y ese monseñor obtuso y mentecato. De vos me iría para allá de una; yo algún día regreso, seguro, porque me siguen haciendo falta las montañas. Pero no por ahora.

lully desnuda dijo...

Concuerdo contigo. Conozco a Manizales y su frío clímatico pero también un pueblo con su cultura muy arraigada, pero con la gente linda de siempre,con los valores que encantan. Eso sí, no estoy de acuerdo en que hayan cancelado a expoerótica, eso sí es un rídiculo.

Un abrazo desde Medellín, colmado de energías cosmicas para este 2009!

lully desnuda dijo...

Ah! y soy católica pero no comparto muchos asuntos manipuladores de la iglesia.

Besitos amistosos!

yacasinosoynadie dijo...

Yo no tengo nada contra los pueblos, pero la gente de Manizales, Pereira y muchos otros pueblos debería convencerse de que les falta muchísimo para ser ciudades. Y no tiene nada con que yo sea bogotano, porque cuando una viaja a verdaderas ciudades cosmopolitas duda hasta de que Bogota sea una ciudad… En fin, creo que la mojigatería y la doble moral no es un problema exclusivo de Manizales, se da hasta en las mejores familias. Aquí en Bogotá echaron a una profesora universitaria por mantener una relación amorosa con un estudiante: ella de 28 años y él de 25… ¡¡por favor!!