¿Quién mató a Palomino Molero?

Hace unos días Vargas Llosa regresó a Madrid para presentar un libro suyo sobre la obra de Onetti. Uno más de sus juiciosos estudios donde analiza con lupa la obra de un autor que alguna vez le cuestionó, en tono de broma, su relación con la literatura: “la tuya es marital mientras que la mía es de adulterio”, le dijo Onetti, sin duda refiriéndose a la férrea disciplina que desde siempre se ha impuesto el peruano y que más de uno quisiera tener. Entre ellos yo, por ejemplo. Y bueno: ya estoy de nuevo hablando del arequipeño. Qué pereza, como si no existieran más autores. Pero, ¿qué hago? Cada vez que me encuentro con un libro suyo que no he leído se me vuelve una obsesión, casi una obligación, sacarlo de donde esté. No puedo hacer nada. Y así fue como en estos días, mientras me daba una vuelta por la biblioteca que queda cerca a donde estoy viviendo, me encontré con ¿Quién mató a Palomino Molero?, un librito que jamás había visto y que, según leo, escribió por allá en el ochenta y seis.

¿Qué puedo decir? En poco menos de 200 páginas, Vargas Llosa nos muestra la historia del teniente Silva y el cabo Lituma, quienes se dedican a investigar el atroz asesinato de Palomino Molero, un cantante de boleros que entró a la Fuerza Aérea peruana siguiéndole los pasos a una chica. Al principio no hay muchas pistas, pero el lector pronto descubre hacia dónde apuntan los asesinatos y todo parece muy claro hasta que el narrador, poquito a poco, le va enredando la pita. Ahí reside la gracia del librito. Al final todo queda muy claro para uno, pero al revés de cómo debía haber terminado. ¿Suena complicado? Sí, tal vez un poco, pero quienes por casualidad lo hayan leído seguro entenderán mejor.

Y así como para responder a la pregunta con que empieza el párrafo de arriba, creo que es poco lo que diré. Que me gustó –como suelen gustarme las novelas de este autor–, que pasé un buen rato y que la técnica es genial. No fue mi culpa haberlo encontrado ni hablar aquí de sus libros; juro que es algo más fuerte lo que me obliga a hacerlo. Ahora me pego una pasadita por la biblioteca y saco otra cosa, algo completamente diferente. Pero no les voy a negar que después de leer este libro quedé con un fresquito delicioso. Y hasta aquí llego, porque ya me mamó este tono de fan enamorada. Sólo una cosa: si pueden, leánlo.

3 comentarios:

Manuel Dueñas dijo...

Anotado. Por cierto, Martín, ¿cuál es el libro de Vargas Llosa que más te gusta? ¿Te ha pasado que no hayas podido tolerar uno?

Martín Franco dijo...

Don Manuel: hace como un año, cuando escribí por acá una reseña de 'Lituma en los Andes', hubo una discusión sobre el tema. Aun así, hombe, me la ponés jodida. En cualquier caso yo sigo prefiriendo 'La ciudad y los perros'. Y no, por algún motivo todos lo he tolerado. Y muy bien. Saludos.

yacasinosoynadie dijo...

No lo conocía y suena delicioso… y siga hablando como fan enamorada Martín, hay escritores que lo superan a uno… hágale fresco y sin pena…