Navidad con 'saudade'

Apuntes de cuaderno. Diciembre 22.

Saudade es una palabra bellísima que, por desgracia, no existe en español. Los portugueses la usan para describir un sentimiento de nostalgia por el recuerdo de un pasado mejor. Saudade es una tristeza interior, una especie de dolor en el alma que también puede sentirse por alguien que ya no está. Alguien que, como suele suceder en la vida, dejó su recuerdo en el camino de alguien más.

Y Saudade es, también, la palabra que mejor describe a Lisboa. La capital de Portugal es una ciudad triste, que sin duda se quedó anclada rememorando su grandeza de siglos anteriores. Poco o nada resta de aquel gran imperio; apenas los recuerdos de antiguos navegantes y reyes de largos nombres representados en estatuas de mármol. Eso queda de la grandeza: una figura de piedra. Y la gloria –como bien lo dijo Vallejo–, no es más que una estatua que cagan las palomas. La saudade de Lisboa está en sus calles; en sus edificios viejos carcomidos por el salitre; en la pintura de las paredes que se cae poco a poco y a nadie parece importarle. En Lisboa el mar es un adorno más, un telón de fondo que acompaña la tristeza de sus habitantes. Quienes la ocupan son seres toscos y callados; una mezcla curiosa y variopinta de razas: negros, blancos, árabes. Sus mujeres bonitas de mirada altiva adornan las calles adoquinadas, empinadas como las de mi ciudad, a tantos cientos de kilómetros de aquí.

Ahora escribo en el mismo café donde –dicen– solía venir Fernando Pessoa. Ese gran poeta, Pessoa, el de los versos tristes que me encantan: “No soy nada/ Nunca seré nada/ No puedo querer ser nada/ Aparte de eso, tengo en mí todos los sueños del mundo”. A mi lado hay una estatua –una más– del poeta joven, de sombrero y corbatín, cruzando las piernas y con cierta sonrisa en la cara. Me cuesta trabajo imaginarlo sin saudade. ¿Cuántas veces habrá visto pasar la gente calle abajo? ¿Se habrá sentado en este mismo lugar o prefería estar adentro, a salvo de miradas inquisidoras? Mañana temprano abandono Lisboa; quizás no vuelva nunca o tal vez algún día regrese. ¿Quién sabe? Pasado mañana es navidad y yo estoy lejos, lejísimos, dejando que la saudade me invada. Se siente bien la nostalgia en Lisboa; la saudade de mi familia, de la gente que quiero, que seguramente estará allá, tan distante, riendo sin mí, lejos de mí. Acá no dejo más que el recuerdo de un turismo ordenado y un día, quizás el mejor, en que me senté a escribir para nadie en un café de Lisboa. Y me queda también –y para siempre– el recuerdo de haber sentido la saudade.

Felices fiestas a todos.

5 comentarios:

Terapia de piso dijo...

Saudade es de esas palabras que no se pueden explicar tan fácilmente porque quienes la conocen tampoco saben bien como definirla.

Las partidas siempre están llenas de la incertidumbre de no saber si será esa la última vez o vendrán muchas más. Las partidas siempre están llenas de saudade.


Feliz Navidad

José Roberto Coppola

Jorge Sánchez dijo...

Muy bonito este post, Franco. Y me gustaron mucho los versos de Pessoa, a quien por alguna razón extraña no he leído aún.

Feliz navidad.

Lucaz dijo...

Muy bello retrato Frank y Pessoa si que es el poeta de la saudade. Feliz navidad y 2009 pa`vos también. Te mando un recomendado, estoy leyendo por tercera o cuarta vez Opiniones de un Payaso, de Heinrich Boll, la grave y profunda saudade alemana, no exenta del buen humor teutón; la lucha de un hombre por safarze de las "ideas recibidas" de que hablaba Cortazar para después enfrentar esa independencia al amor, de las mejores novelas Nobel del siglo XX, si no la has leido aprovechá el invierno...un abrazo.

yacasinosoynadie dijo...

hombre que putisimo buen texto Martin... con saudade de pe a pa... quedo ahora yo, tembien lejos de mi pais, muy al norte, invadido de Saudade...

Martín Franco dijo...

Lucaz, lo tengo en la lista desde hace rato. Me llamó la atención porque alguna vez en una entrevista, Andrés Felipe Solano dijo que ése de Boll y La conjura de los necios eran dos de sus libros favoritos. Y lo mejor es que ya lo vi en la librería de acá al lado... mañana lo saco. Feliz año nuevo a vos y a todos los que se pasan por acá.